Muchos empresarios y autónomos se hacen la misma pregunta al acercarse a los 65: ¿puedo cobrar la pensión y seguir con mi negocio? La respuesta es sí, con la jubilación activa. Pero las reglas cambiaron el 1 de abril de 2025 y conviene conocerlas antes de decidir.
Qué cambió con el Real Decreto-ley 11/2024
Hasta 2025, la regla general era sencilla: quien seguía trabajando después de jubilarse cobraba el 50 % de la pensión, y algunos autónomos con trabajadores podían llegar al 100 %. Desde el 1 de abril de 2025, el porcentaje depende de cuánto tiempo hayas retrasado la jubilación respecto a tu edad ordinaria:
| Años de demora | Pensión compatible |
|---|---|
| 1 año | 45 % |
| 2 años | 55 % |
| 3 años | 65 % |
| 4 años | 80 % |
| 5 años o más | 100 % |
Escala recogida en la reforma y en las guías de BBVA Mi Jubilación y SuperContable. Algunas fuentes difieren en el tramo del cuarto año: consulta tu caso con la Seguridad Social.
Además, el porcentaje no se queda congelado: sube con cada año que sigas trabajando. Por ejemplo, los autónomos que accedieron en abril de 2025 con el 45 % pasan al 55 % en 2026, según Autónomos y Emprendedor.
Autónomos con trabajadores
La reforma mantiene una ventaja para los autónomos que tienen plantilla o contratan a alguien: pueden empezar con un porcentaje más alto (las guías hablan del 75 % durante los primeros años de demora si se cumplen ciertos requisitos de contratación). Los autónomos societarios, en cambio, pierden la posibilidad de acceder al 100 % desde el primer momento por esta vía.
Ojo: los requisitos de contratación y los porcentajes concretos tienen matices. Antes de pedir la jubilación activa, solicita un informe a la Seguridad Social o a tu gestoría.
¿Y si ya estaba en jubilación activa?
Quienes accedieron a la jubilación activa antes del 1 de abril de 2025 mantienen las condiciones anteriores, según las guías publicadas tras la reforma.
La jubilación activa como estrategia de venta
Para un empresario que quiere vender su negocio, la jubilación activa tiene una ventaja que no aparece en las tablas: te da tiempo. Vender una pyme bien preparada suele llevar meses, y las prisas son el peor enemigo del precio.
- Sigues al frente y el negocio no pierde ventas mientras buscas comprador.
- Cobras parte de la pensión, así que no dependes de vender a cualquier precio.
- Puedes acompañar al comprador durante el traspaso, algo que sube el valor de la operación.
Mientras tanto, puedes preparar la venta de forma confidencial: calcula cuánto vale tu negocio y crea su ficha anónima en Reelevar.
Lo que no resuelve la jubilación activa
La jubilación activa aplaza la decisión, pero no la toma por ti. Tarde o temprano el negocio necesitará un relevo. Si no hay hijos o socios que quieran continuar, la alternativa a cerrar es buscar a alguien que lo continúe: un empleado, un emprendedor, un competidor o una franquicia.

