La due diligence es la revisión que haces antes de comprar para comprobar que el negocio es lo que parece. En una pyme pequeña no hace falta un ejército de auditores, pero sí revisar con método. Esta es la lista.
1. Números
- Cuentas anuales o declaraciones de la renta de tres años, y contrastarlas con los modelos de IVA (390 y 303).
- Extractos bancarios de unos meses: ¿cuadran las ventas con los cobros?
- Cuánto se paga el dueño y qué gastos personales hay dentro del negocio.
- Estacionalidad: cómo van las ventas mes a mes.
- Margen bruto por línea de producto o servicio.
2. Impuestos y Seguridad Social
- Certificados de estar al corriente con Hacienda y la Seguridad Social.
- Inspecciones o requerimientos abiertos.
- Si compras la sociedad, las contingencias fiscales de los años no prescritos viajan con ella.
3. Plantilla
- Contratos, antigüedad, salarios y convenio aplicable.
- Litigios laborales, despidos recientes o reclamaciones.
- Personas clave: ¿se quedarán? Habla con el vendedor de cómo y cuándo contárselo.
Recuerda: al comprar el negocio o la sociedad te subrogas en los contratos de trabajo, con su antigüedad.
4. Local
- Contrato de alquiler: duración restante, renta, actualizaciones y si permite la cesión.
- Si es en propiedad: nota simple, cargas y estado.
- Licencia de actividad y adecuación del local a la normativa.
5. Clientes y proveedores
- Peso de los principales clientes. Si uno supone más del 30 % de las ventas, hay riesgo.
- Contratos y condiciones con clientes clave: ¿se mantienen si cambia el dueño?
- Proveedores críticos y exclusivas de distribución.
6. Deudas y contingencias
- Préstamos, leasing y renting vigentes.
- Avales prestados por la empresa.
- Reclamaciones de clientes, garantías pendientes, litigios.
7. Activos, licencias y permisos
- Inventario de maquinaria y estado. ¿Hay inversiones pendientes?
- Licencias y autorizaciones del sector (sanitaria, industrial, ambiental, transporte…).
- Marca, dominio web, redes sociales y bases de datos: ¿a nombre de quién están?
Señales de alarma
Las cuentas dicen una cosa y el IVA otra.
Lo que no está declarado no se puede comprar ni financiar.
Que el vendedor quiera cerrar antes de que revises algo.
Si se va, ¿se van los clientes?
Cómo encaja en Reelevar
En Reelevar, al pedir el dossier de una empresa aceptas un acuerdo de confidencialidad y, con el permiso del vendedor, recibes la documentación para hacer esta revisión: cuentas, IVA, contratos, plantilla e inventario. Empieza creando tu perfil de comprador o mirando el catálogo.


